Además de la toalla, el bronceador y la sombrilla, en el equipaje veraniego la tecnología cobra cada vez mayor protagonismo. Al ya 'imprescindible' teléfono móvil, se une ahora la cámara digital, el reproductor de MP3, localizador GPS, y hasta tu notebook.
Tecnología al servicio del ocio
Hasta hace poco era precisamente el móvil, y quizá un MP3, los únicos artilugios que llevaban a la playa. Porque se supone que durante las vacaciones uno se desconecta de todo lo que tiene que ver con la vida cotidiana, especialmente lo relacionado con el trabajo. Pero últimamente la tecnología nos acompaña a todos lados y la mayoría de la gente sigue 'conectada' en cualquier rincón del planeta.
¿Para qué tanto revuelto? Hay quien no puede, o no se puede permitir, desconectar completamente del trabajo, para lo que necesita tener siempre a mano una notebook con conexión a Internet. Los más 'tecnófilos' viajan con una PDA (tablet PC) con la que se conectan a través de redes inalámbricas (WiFi) o del teléfono móvil. Así pueden leer el correo electrónico o navegar por Internet. También hay quienes a diario y vayan donde sea, aún sin estar de vacaciones, no olvidan prácticamente de llevar la oficina a todos lados, mediante cualquiera de estos dispositivos.
Pero en las vacaciones, en principio, no se trabaja, y todo lo que se lleva a la playa o la montaña está pensado para el ocio. "Lo mejor de la tecnología es que no te desconectas de tus amigos, de las cosas que te gustan, de tus aficiones; pero en este hilo tan delgado, el tema es que si no desconectas tampoco del trabajo, tampoco estas 100% de vacaciones”.
Estos son los aparatos que deberían viajar con nosotros y sacarles partido:
La tecnología es importante, no sólo para el uso cotidiano en el cual no podemos vivir sin ella, sino hasta para los momentos de relax total como son las vacaciones. Sirven tanto para emergencias, para recordar esos momentos divertidos con la familia, como para enviarle en el momento una imagen a un familiar o amigo para que vean que están bien y disfrutando del momento. Pero la cuestión pasa por usarla responsablemente y que la tecnología no te aleje del lugar en el que estas y lo más importante, que disfrutes de esa compañía como un complemento y no como una necesidad imperiosa.